miércoles, 7 de enero de 2015

Confesiones

La desventaja de tener conciencia
para distinguir entre lo que está "bien o mal",
es su relación con el "que es lo que realmente quiero"
Como tú...

Te quiero bien,
me pones mal.

Mirarte a los ojos y escucharte,
es como si fueses una substancia toxica
o alguna especie de droga.

Sé que de alguna manera intentas advertirme,
¡me gritas que eres veneno!
 Y sigo aquí,
 haciendo caso omiso.

El veneno mata.
Muero con tus besos,
tus besos son la cura.
y los causantes de mi locura.

Drásticamente irónico,
existen miles de maneras de morir,
y yo opté por enamorarme de la persona correcta
en las circunstancias equivocadas.

¿Cómo puede ser posible que algo tal vez
 increíblemente incorrecto
pueda llegar a sentirse tan correctamente increíble?

Como dos nubes alejadas físicamente la una de la otra,
me deje llevar por lo encantador de aquellos silencios incómodos;
cabe decir que no suelen darse en mi,
sin restar a ello esas tormentas de nerviosismo que me hacían desviar la mirada.

Dirán que estamos locos,
al menos yo creo que tú lo estás.
Es por eso que me entiendes tanto.

Imposible me es ya negar ese brote de energías
y emociones que creas en mi.

Y yo que sólo puedo escribirte,
me desespero un poco.