es como llegar
al Nirvana en Otoño.
Tan cierto
como que esta ciudad me asfixia.
Y que Newton
no se equivocaba en eso de que 2 cuerpos
no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo.
Pero si me besas las leyes son lo de menos,
se paraliza el mundo,
vuelo a destiempo,
¿y del espacio? Ya ni te cuento.
Pues siempre cabrán tus manos explorando
debajo de mi blusa,
tus dedos desabrochándome el sujetador
y tus ganas de hacerme caer
en tan solo un beso .