lunes, 18 de agosto de 2014

Tres segundos, dos sujetos, una bala.

Acabó con su vida 
en un leve despejo.
El asesino vistiendo de gala,

se encuentra frente al espejo.

Llevando a cabo un 
sádico acto,
dejando 
detrás un recuerdo perplejo.
Mostrando la prueba de un momento abstracto,
creando arte al 
percibir su reflejo.

Ni pistola ni balas
fueron necesarios.
Inseguridad y amargura

con su vida acabaron.

1 comentario:

  1. Estoy extasiada de haber llegado aquí, con lo difícil que es encontrar buena poesía en internet!

    ResponderBorrar