Se complica mantener el equilibrio cuando
cada 3 pasos te cambian la puta jugada.
Estando siempre 2 pasos delante de mí,
podría acostumbrarme a verle la espalda,
en especial si de aeropuertos se trata.
Le veo en todos lados, menos donde quisiera.
Y he llegado a seguir extraños por la calle
que comparten su mismo corte de cabello
o tal vez la misma anchura de espalda.
Buscarle entre multitudes tan comunes
es como buscar inspiración en poesías ajenas.
Y aunque ajeno es,
no busco tenerle.
Hace tiempo vengo intentado
olvidar esa sonrisa tan suya
y esa mirada que logra colarse
hasta mis venas haciéndome
sentir como por ellas corre el deseo
de quererle, hasta llegar a la locura.
Estoy intentando esta nueva cosa llamada
"Ser un poco dura"
pero no me sale el papel de hija de puta.
Eh estado huyéndole al bolígrafo,
y me he escondido del papel,
pues me ha entrado esta loca idea
de convertirle en poesía
o tal vez escribirle un libro.
Tal vez así y solo así,
tendré el valor suficiente para contarle
un poco de estos insomnios que llevan su nombre.
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