No necesito abrir este par de ojos
para poder verte.
No necesito cerrarlos
en acto voluntario para soñarte.
No necesito tus manos rozando mi piel para poder sentirte.
Ni tenerte para poder quererte.
Te veo en todos lados,
menos donde quiero.
Te sueño despierta
y te siento tan cerca
que podría jurar
que no necesito
más de este mundo
si puedo tener el placer
de robarte el aire en un suspiro.
Comencemos guerras
sin empatar batallas.
Destruyamos las dudas,
que nos gritan los contras,
y sumemos nuestros pros.
Detén las horas,
minutos,
segundos,
o cualquier unidad innecesaria,
Que aquí no hay
medida que importe
que no sea la distancia
entre tus manos y mi cintura.
Detengamos el tiempo,
Burlémonos del destino
e ignoremos que somos
el arte que señalarían
los mediocres,
los conformistas
y los cobardes.
Tal vez son ganas
de matarte a besos.
Sólo así tendré
valor suficiente
para destrozarte a caricias
que se aferren a tu espalda
y besos que recorran tu cuello.
Sintiendo el calor de mil demonios,
o las ruinas de otros mil huracanes.
A besos y caricias he de matarte
si logras explotar esta locura
hasta llevarla a sus extremos.
Tú el detonante, yo el medio.
Haz quemar la sangre
que corre por
nuestras venas
cual infierno alguno,
en un acto de amor
a destino lento.
Tal vez son ganas
de matarte a besos...
O morir por uno.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario